lunes, 1 de abril de 2013

La oración de nuestro Señor: Que venga su Reino

Por Eliseo Martínez
usado con permiso
2. En la oración debemos pedir que venga su reino.
El texto bíblico dice: venga tu reino. Al hablar del Reino de Dios, no hablamos de otra cosa que de su soberanía. Dios es soberano, él es el rey; como rey debe gobernar su iglesia, mi vida. Este reinado se manifiesta en justicia, paz y gozo; leemos en Romanos 14:17 lo siguiente: “Por que el reino de Dios no es cuestión de comidas ni bebidas sino de justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo. (NVI) Cuando oramos venga tu reino estamos orando específicamente para que venga su justicia, la aplicación de sus leyes; se ora específicamente por la paz, el bienestar integral del ser humano, así como el disfrute del gozo que es una característica del fruto del Espíritu Santo.

Venga tu reino es hacer una realidad de la cual cantamos: “Jesús es mi rey soberano, Mi gozo es cantar su loor; es rey, y me ve cual hermano, Es rey y me imparte su amor”. “Dejando su trono de gloria, me vino a sacar de la escoria, y yo soy feliz, y yo soy feliz por él”. (Himno 243, Celebremos su Gloria)

3. En nuestras oraciones, debemos pedirle a Dios que haga su voluntad aquí en la tierra como lo hace en el cielo.
Así como sus santos Ángeles le obedecen y le sirven, que yo pueda sujetar mi voluntad a la voluntad de Dios. Que Dios intervenga en mí para poder vivir de acuerdo a su plan. El tiene un plan para mí. Que yo pueda vivir de acuerdo a su plan para mi vida. Que mi iglesia viva de acuerdo a la palabra de Dios. Que no sea oidor olvidadizo, sino un hacedor, que pueda tener una vida normada por la palabra. Que pueda tener una vida a la manera de José, Samuel, Daniel.

Hágase tu voluntad es la oración que hizo Jesús en el Getzemaní. Si tomamos en cuenta su agonía al hacer esta oración, nos daremos cuenta de lo esencial que es la oración para que él mismo nos ayude a poder ser sumisos a su voluntad.

Oremos a nuestro padre: “Capacítame para hacer lo que te agrada; dame esa gracia que es necesaria para el recto conocimiento de tu voluntad, y una obediencia total, para que no te desagrade yo en ninguna cosa que haga, ni sienta desagrado por ninguna cosa que tu me hagas”.(Mattew Henry). Esta primera parte de la oración modelo está relacionada con la oración modelo; se relaciona con la persona de Dios y su reino. Es importante para nosotros aplicar Mateo 6:33 de manera practica en nuestra vida de oración. Muchas de nuestras oraciones no son adecuadas, por que sólo pedimos para nosotros; sólo somos dame, dame, dame. Primero busquemos el reino de Dios y después lo que se relaciona con la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada